AÑO y VEZ Presentación
AÑO y VEZ
La fragua
El libro, Aragón bajo Los Austrias define AÑO y VEZ (01) como una técnica del sistema de cultivo típico del Reino de Aragón, pero la definición de esta técnica quiero expresarla con las palabras de un agricultor de Used, Antonio Abanto Hijazo (02):
"Esta faena de labrar se hacía de la siguiente manera, la tierra que cada uno tenía se dividia en dos partes pudieramos decir, la mitad de la tierra se barbachaba y se sembrava en el mismo año, y la otra mitad como ya estaba sembrada, se segaba y se recogía la cosecha y se dejaba rastrojo para labrarla al año siguiente, y en el invierno se labravan unas pocas tierras cada uno por las que tenía para sembrar tardío como nosotros llamavamos, que era abena, bisaltos y otras."
Copia del extracto de la Página 39
Así comienza una serie, nos adaptamos a los nuevos tiempos de comunicación, de capítulos donde iremos describiendo las tareas agricolas que se realizaban con las caballerías y aperos manuales para cultivar las tierras de Used. Comenzamos en la Fragua y continuaremos con el arado en primavera del barbecho, escardar, la siega, etc. hasta cumplimentar el ciclo anual.
Iremos de la mano de "LA HISTORIA DE UN HOMBRE DE PUEBLO", cuaderno de memoria autobiográfica de Antonio Abanto Hijazo, donde describe las tareas que se se realizaban para el cultivo de las fincas.
Portada del cuaderno
Antonio escribió, con ayuda de tres mulas y unos aperos manuales, muchas líneas rectas y profundas en los campos de Used, oficio que aprendió de su padre y hermano. Con once años tuvo que dejar la escuela para hacerse pastor de un rebaño de ovejas y a los 15 años se define como mozo de mulas para aprender el oficio de labrador. Sus memorias siempre le han rondado por la cabeza y un día comenzo a escribirlas de su puño y letra, con las mismas manos que a los 15 años comenzaba a trazar líneas rectas y profundas, llamdas surcos.
Febrero del año 2021
Está finalizando el mes de febrero del año 2021 y setenta años atrás ya estaban por estas fechas los labradores controlando el aguzado de las piezas del ideal, arado utilizado para barbechar y para realizar su aguzado vayamos a la fragua:
Fragua de Pedro Gómez Arcos con el yunque y la fragua al fondo.
"había tres fraguas, donde erraban las caballerías, y todo aquello que era de yerro que servía para la labranza así como los araos los barrones y las rejas, que tanto los barrones como las rejas en aquellos años teníamos que sacarlas punta, que esto se llama aguzar, y para ello teníamos que madrugar para ir a la fragua a aguzar pronto para despues ir al campo a labrar durante todo el día"
El aguzado de las piezas de hierro requería la habilidad del herrero, con su delantal de cuero, para calentar el hierro en la fragua, sujetarlo con las tenazas sobre el yunque y golpearlo hasta darle la forma deseada:
"este trabajo de aguzar que era sacar punta a los barrones y rejas, lo hacíamos entre el herrero y aquella persona que ibamos a la fragua, el herrero lo hacía lo hacía primero calentando el hierro y en el yunque él con un martillo en una mano, el barrón o reja en la otra y el que estabamos con el mallo gordo de unos cinco kilos mas o menos, y ha base de martillazos se sacaba punta al hierro que se empleaba para labrar llamado rejas o barrones, y el propio herrero era el que arreglaba toda clase de araos y vertedras o rusales, estas eran las herramientas para arar la tierra y trabajarla.
Copia del extracto de la Página 27
Las fraguas que conoció Antonio fueron las de Pedro Gómez Arcos ubicada en la Plaza del Solanar, Eleuterio Peiro Camacho y José Alba Mateo ambas en el Barrio El Toro. Hasta el inicio de los años cincuenta hubo una cuarta fragua de Toribio Sánchez Peinado, en el barrio Bajo, aunque se entraba por el corral que daba a la Plaza de la Iglesia. Toribio se marchó a ejercer el oficio de herrero a Cimballa, según recuerda su hijo Pedro.
Fragua de José Alba Mateo ya mecanizada, con el martillo Pilón a la derecha. Fotografía de mediados de la década de 1950.
Hacia finales de los años cincuenta llegaron ...los martillos eléctricos llamados martilletes (o martillo Pilón), con estos martillos al herrero ya no le hacía falta que los hombres estuvieramos dandole al mallo con él, llevabamos el material a la fragua y ya solo teníamos que ir a recogerlo al día siguiente, este trabajo que realizaba el martillete a nosotros los hombre del campo nos evitó muchas sudadas y madrugadas.
En invierno se labraban unas pocas tierras, para sembrar tardío las avenas, bisaltos y otras, nos explica Antonio al final de la descripción de Año y Vez.
Hemos aprovechado el paso por la fragua para herrar las caballerías en la fragua y ya estamos listos para que llegue la primavera y comenzar a labrar los campos barbechos de la anterior cosecha.
01. - COLAS LATORRE G. y SALAS AUSENS J. A. - Aragón bajo Los Austrias. Colección Aragón, Librería General 1977, Zaragoza. Pág.: 78
02. - En adelante Antonio.






Muy bien para recordar como se vivía antes de la mecanización, y bien explicado, saludos y abrazos
ResponderEliminarGracias compi, tus consejos siempre son excelentes y tu ayua muy importante. Un abrazo
EliminarÁnimo Ramon. La fragua del ordenador debe seguir trabajando.
ResponderEliminarGracias, espero que no falte carbón para mantener viva la fragua. Me sales como desconocido ¿Podrías indicarme tu nombr? Gracias
EliminarEnhorabuena, Ramón, por tu trabajo. Sigue así, no sabes cuánto me gusta recibir cosicas de Used. Un abrazo.
ResponderEliminarGracias, espero poder seguir así unos cuantos años más. hay muchas cosicas de Used que contar. Me sales como desconocido ¿Podrias indicarme tu nombre? Gracias
EliminarEstupendo Ramón. En un pis pas consigues que me traslade a mi niñez y a mi adolescencia y recuerdo a quiénes mencionas y a mi entorno familiar y de amigos, a nuestro barrio verde, nuestra tienda..
EliminarMuy bien Ramón. Seguid así, recordando la historia de Used para que no se pierda. Felicidades investigador.
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