AÑO Y VEZ (II) MOVER EL BARBECHO
AÑO Y VEZ (II)
MOVER EL BARBECHO
La primavera ya llega a los campos de Used, la mitad del campo verdea y la otra mitad tiene un color ocre de los barbechos todavía no movidos. En el pueblo los muchachos jovenes ya están ilusionados en acompañar a su padre y hermanos mayores para ir a labrar los barbechos y a aprender el oficio de agricultor. Los barrones o las rejas de los arados, ya están aguzados para las primeras envestidas y movimiento de la tierra. El invierno se ha aprovechado para labrar unas pocas tierras para sembrar de tardío, avena, bisaltos y otras.
Campo de rastrojo en el mes de marzo del año 2021, y en estas condiciones de dureza se labraba en la primavera.
Uno de esos muchachos era Antonio Abanto Hijazo (01), ...cuando yo empecé a labrar en el campo esto fue en la primavera, era cuando se labravan los rastrojos, o sea mover la tierra que está de rastrojo es cuando más dura está y cuando más trabajo les cuesta a las caballerías.
Copia del extracto de la Página 35
De camino a sus campos
Por la mañana, cuenta Fortunato Tajada Abad, al levantarnos se les echaba pienso,cereal y paja, al ganado y una vez que almorzabamos se aparejaban las caballerías y con los arados salíamos al camino. Las familias que tenían tres mulas y había algún abuelo o joven en casa aprovechaban para llevar la tercer mula, un poco más tarde. Y aquellos que necesitaban herrar a las mulas, lo hacían antes de partir.
Los agricultores, con sus mulas y aparejos, salían al camino y Antonio describe en sus apuntes la alegría con la que marchaban por esos caminos
...cuando salíamos a labrar al campo, todos los días por la mañana, daba gusto ver por todos los caminos del término a todos los labradores cada uno con sus caballerías a trabajar en sus campos, y siempre nos juntabamos unos u otros...
Recordamos que estamos en primavera y tenemos que mover la tierra de ese rastrojo seco y cuyas raices están entrelazadas con la tierra, trabajo duro que requiere una herramienta fuerte como el arado ideal de rueda o rusal...
Este trabajo se hacía con una herramienta de labrar que se llamaba ideal de rueda o rusal, tenía estevas (para su dirección), una teja blindada cuchilla y reja todo ello de hierro, y este arado que solo se utilizaba para dar la vuelta a los rastrojos y tierras más duras, en la parte delantera llevaba una rueda más bien pequeña, que servía para darle más profundidad o menos a la tierra, era arrastrado por dos o tres caballerías a tiro de collerón y valancines...
... y también requería una gran exigencia física a las caballerías
...para hacer este trabajo de mover los rastrojos era muy duro, a las caballerías les hacía tirar mucho y si no eran de mucha potencia más todavía, esta tarea de mover la tierra solía durar hasta el quince de mayo, ..después se pone la tierra seca y dura y el trabajo de las caballerías era más fuerte y se hacía peor.
Copia del extracto de la Página 36
Los diferentes suelos dañaban más o menos el material del arado y el aguzado de las piezas:
Cuando se labraba en tierra guija, que es tierra más floja y con más dijeramos arena y alguna piedra se gastaba mucho hierro, tanto de rejas como de barrones, si se trataba de rejas para el rusal de rueda, teníamos que llevar dos rejas aguzadas o sea con punta ésto para cada día éste con punta por los dos extremos...
" Saca mula"
La labranza requería estar todo el día en el campo, para ello en las casas que podían iban dos hombre y llevaban tres mulas, para relevarse y tener descansos, para evitar su fatiga . El cambio de mula en el tiro del arado se conocía como "saca mula":
Esta misma faena de binar en la casa que eran dos hombres iguales con tres caballerías a saca mula como así se llamaba, que ésto no era ni más ni menos que labrar con dos de ellas y una descansar y comer, este relevo se hacía cada dos horas aproximadamente, y lo mismo hacían esos dos hombres que siendo de la misma casa iban a labrar al campo juntos, un rato labraba el uno y otro rato lo hacía el otro, no era lo mismo que aquellos que ibamos solos al campo.
"A la hora de comer"
A la hora de comer se aprovechaba para llevar a los animales a beber agua en algun navajo cercano, aljibe o fuente, mientras, sí era uno solo el labrador, aprovechaba para comer por el camino, me cuenta Antonio de forma oral.
"Detrás del arado"
Antonio recuerda esos momentos detrás del arado, con verdadera emoción:
Ahora que ya soy mayor, y que he conocido muchos o mejor dicho varios trabajos, me paro a pensar y pienso que bonito era el trabajo del campo y que alegre, todo el día desde que salías de casa hasta por la tarde al atrdecer, aquellos pajarillos que cada uno con su cante te hacían pasar el día tan divertido y alegre, aquello era marvilloso cuando estabas labrando y se ponían en el surco todos ellos para alimentarse de semillas y todos gusanos que salían al darle la vuelta a la tierra.
"Faena bien hecha"
Mover bien la tierra a la hora de barbechar, significaba una mejor disponibilidad de la tierra para el trabajo de binar la tierra, que vendrá para finales del verano o el otoño.
Poco a poco los surcos se iban completando y al cabo del día se finalizaba con una yubada labrada, me recordaba el verano pasado Alfredo Vicente Pardos.
"A la puesta del sol"
La puesta del sol indicaba el final de la jornada en la finca y la vuelta a casa, con la ilusión de reencontrarse en el camino con los demás labradores y volver comentanado el día hasta casa
...y siempre nos juntabamos unos u otros, al igual que cuando se daba de mano por la tarde, que siempre lo haciamos todos cuando se ponía el sol y por el camino nos juntabamos todos así seguíamos hasta casa, era una vida trabajosa pero compensantoria y agradecida.
"El cuidado de las caballerías"
Todavía resuenan, las herraduras de las mulas, en los suelos de piedra de muchas casas de Used, al anochecer y de regreso del campo. Resonaban cuando se acercaban las mulas, cogidas del ronzal y de una en una a beber agua al pilón de piedra que había al lado del pozo y resonaban de nuevo caminando hacia la cuadra. Podéis ver el suelo empedrado del patio de la casa, en la foto de abajo.
Fortunato nos cuenta el esmero con el que se trataba a las caballerías para su alimentación y descanso,
al dar de mano, cuando se ponía el sol, se colocaba el arado en posición de marcha y al llegar a casa éste se dejaba apoyado en la fachada de la misma, en el corral si lo había o en la era. A las mulas se les desaparejaba el yugo, las cebaderas, las colleras o el collerón, que se dejaban ordenamente en el patio de casa o en las cuadras, colgados en las paredes.
Aurelio Gonzalo Pardos, recuerda que era como un ritual el desaparejo de las mulas, guardando siempre cada collera, de la misma mula, en la misma estaca de madera clavada en la pared del patio o de la cuadra o de otro lugar en las casas grandes.
En la fotografía podemos ver, a la derecha detras de la puerta el pozo, a su lado la pila que se utilizaba como abrevadero para las mulas y en la pared derecha, hay dos estacas de madera, una, la más cercana, hay colgado un balde o pozal con la cuerda para sacar agua del pozo. En ésta y otra, que la tapa uno de los puntales, se colgaban las colleras o collerones de las mulas, simpre en el mismo orden, para que cada mula tuviera la suya.
Fortunato tiene un especial recuerdo para mi padre, Bautista Aliaga el Guarnicionero, que hacía buenas colleras y a medida, gracias Fortunato. Y yo hago extensible ese buen trabajo a todos los guarniconeros de Used.
A las mulas se les conducía a las cuadras donde se les daba agua y pienso, cereal y paja. La cena ya estaba preparada para nosotros y después de nuestra cena se les volvía a dar pienso a las mulas y a continuación nos acostábamos.
Así iban pasando los días de primavera hasta alcanzar la fiesta mayor del pueblo el segundo fin de semana de mayo, cuando el barbechar debía estar más o menos finalizado, y comenzaba el escardar, tarea que realizaban las mujeres, de forma habitual y que veremos en el siguiente capítulo junto a la contratación de los jornaleros para el verano que se avecina.
Bibliografía:
01.- ABANTO HIJAZO, ANTONIO. Cuaderno de memorias "HISTORIA DE UN HOMBRE DE PUEBLO".









Qué descripción tan detallada e interesante de esta labor concreta de las realizadas en el campo. Bien elegidas las fotos, Ramón. Completan muy bien el relato. Si bien por dedicarse a actividad diferente mi familia, la tienda de la Trini, mi madre, donde había de todo y se practicaba el pago en especie, la anotación en cuenta (para cuando se recogía la cosecha), todo me ha transportado en mi niñez. Mi padre, Pablo e incluso mi madre cuando quedó viuda, iban por los pueblos a vender. Cuando mi padre murió yo tenia 10 años recién complidos y mis hermanos, Palmira 3, Gonzalo 6 y Pablo 9. Me ha venido a la memoria la "tartana, la mula, los cajones donde iba la ropa u otros artículos. Todo está fresco en mi memoria. Por eso me resultan tan entrañables estas "Cosicas de Used"
ResponderEliminarGracias, Ramón.
Gracias Pilar, también tengo muchos recuerdos vivos de aquella época tan lejos en eltiempo pero tan próxima en los sentimientos. Sabes que mi familia tampoco se dedicaba al campo, y ahora estoy aprendiendo muchas cosas del campo. Tuve que salir con 10 años, una edad muy temprana para aprender cosas del campo, por eso cuando llegó el cuaderno de las memorias de Antonio Abanto, no tuve duda que iba a ser un tardío aprendizaje sobre aquellas tareas. Una abrazo Pilar
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